Before - (c) Alipio Padilha

Llamadme básica, pero a mí si me prometen un montaje en el que va a haber un tío embutido en un traje hinchable interpretando a un dinosaurio que va al psicoanalista, pues qué quieres que te diga, ya me tienen ganada. Que luego la cosa irá como irá, pero la intríngulis ya me la han creado. Y más si se supone que es un dinosaurio nostálgico que piensa que antes todo era mejor. Shup up and take my money!

Luego llegas a la Hiroshima y, aunque el montaje tiene todo lo prometido, descubres que no todo mola tanto como sobre el papel. Before es un espectáculo que me generó cierta contradicción. Por un lado disfruté bastante del texto y de la idea, de los toques de humor negro, de su ironía y de la inteligencia con la que había sido construido. Por otro, la puesta en escena me pareció bastante plana.

Creo que la compañía portuguesa Teatro Praga cayó en la misma trampa que yo y se flipó de más con el traje hinchable de dinosaurio. En realidad no debería ser sorprendente descubrir que, pasados los primeros quince minutos, la cosa ya no tiene más. Además, el director, Pedro Penim optó por poner en escena dos personaje mudos: el psicoanalista (que podría haber sido sustituido fácilmente por un maniquí) y el dinosaurio, y tener a un tercer intérprete sentado a una mesa con un micro, leyendo el texto de ambos y poniendo voces. Yo acabé mirándolo ininterrumpidamente a él, con miradas fugaces al dino, porque era el único capaz de transmitirme alguna cosa.

El texto, que quizá tendría más sentido como relato corto, giraba en torno al concepto de saudade (difícil de traducir) y otros conceptos periféricos (igual de difíciles de traducir), que es la sensación de nostalgia y añoranza de los buenos viejos tiempos que ya nunca volverán. La particularidad de esta idea es que no se refiere al paraíso perdido de la infancia, sino a ciertas ideas de gloria y enaltecimiento del pasado como un momento mejor en términos absolutos.

Y ahí estaba yo sentada en la Hiroshima viendo al pobre dinosaurio quejarse de que si en 1600 o en 1300 las cosas eran mejores, y de repente vi claramente en aquel traje hinchable la cara de otros dinosaurios, más cercanos y reconocibles, que se pasan la vida añorando aquellos tiempos en que no había redes sociales que fiscalizaran, el racismo no estaba mal visto, los colectivos LGBT vivían dentro del armario para no escandalizar a los vecinos y las mujeres éramos el complemento de moda de los caballeros. O aún antes, cuando ellos se lanzaban a gloriosas batallas mientras el resto de la población no se sabía qué hacía porque, básicamente, no salen en los libros de historia. Y así, de repente, comprendí que esa saudade, esa nostalgia de tiempos mejores es, en realidad, el llanto del hombre cis blanco y europeo lamentándose por su pérdida de privilegios. Un sentimiento que el canon ha convertido en universal pero que, en el fondo, como tantas otras cosas, no lo es.

Y mira, no sé si eso era lo que me querían contar con Before sus creadores, ni si su mirada al pasado era literal o irónica, ni si su finalidad era hacerme salir del teatro pensando eso. Pero es lo que lograron. Y a mí me basta.

Before

Text, direcció artística i interpretació: Pedro Penim. Amb: Bernardo de Lacerda, Frederico Serpa i Pedro Penim. Disseny d’il·luminació: Rui Monteiro. Cap de producció: Andreia Carneiro. Assistència general i producció executiva: Bernardo de Lacerda. Ajudant de producció: Alexandra Baião. Disseny de vídeo: Jorge Jácome.

Sala: Hiroshima. Data: 15/02/2019. Fotografia: (c) Alipio Padilha.

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