La zanja - (c) Gerardo Sanz

Después de Distancia siete minutos, que pudimos ver también en La Villarroel en 2015, tenía muchas ganas de reencontrarme con la compañía Titzina.

La zanja establece un pertinente paralelismo entre la conquista el primer saqueo y el saqueo actual de Sudamérica, siempre en busca de lo mismo, materias primas y metales preciosos, y siempre a costa de los mismos, la población local.

Con esa forma de hacer teatro tan propia de Titzina, capaz de todo con muy poco, La zanja nos transporta a un pueblo de Sudamérica donde una minera española quiere empezar a excavar para encontrar oro. Así conoceremos al alcalde, al ingeniero español y a algunos habitantes del pueblo, todos unidos en un destino trágico, víctimas del autodenominado “progreso” y el mundo globalizado, repitiendo perpetuamente los mismos errores en pos de una riqueza que, al final, no es para nadie.

Diego Lorca y Pako Merino firman dramaturgia y dirección e interpretan todos los papeles de un montaje del que conocemos el final desde un principio. Con un texto tal vez demasiado denso, los Titzina desgranan una problemática enquistada en el tiempo que el capitalismo no ha hecho más que empeorar. Así, Lorca y Merino dan voz y entidad a muchas voces enfrentadas en una historia en la que nadie es inocente del todo y la codicia tiene un papel destacadísimo. Con una capacidad impresionante para crear espacios y personajes con pocos elementos (pero mucho talento), Titzina hace avanzar la historia mientras dibuja un cuadro complejo con muchos elementos interconectados.

En un momento en el que el gobierno de México plantea la necesidad de pedir perdón a la población indígena, vale la pena ir a La Villarroel para comprender que esas disculpas no deberían ceñirse a la época de la Conquista y deberían reconocer también el maltrato al que el mundo occidental ha sometido (y somete), desde siempre, a sus vecinos.

La zanja

Dramaturgia y dirección: Diego Lorca y Pako Merino. Intérpretes: Diego Lorca y Pako Merino. Diseño de sonido y composición musical: Jonatan Bernabeu. Diseño de iluminación: Albert Anglada y Diego Lorca. Diseño de escenografía: Titzina. Construcción de escenografía: Núria Espinach y Escenografia Castells. Vestuario: Núria Espinach. Producción: Titzina. Prensa: La Costa Comunicació y Cosmica. Jefe técnico del teatro: Jaume Feixas. Diseño gráfico: Santi&Kco. Marketing y comunicación: Publispec. 

Sala: La Villarroel. Fecha: 03/04/2019. Fotografía: (c) Gerardo Sanz.


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