Latentes

En plena locura por ese artefacto sobrevalorado llamado Bandersnatch (si no sabes lo que es comprueba que no estés viviendo en una realidad paralela), Latentes ha venido a la cartelera a recordarnos que la interactividad no la ha inventado Netflix y que la ciencia ficción debe estar al servicio de algo más que esa estúpida sensación de poder que podemos tener al “tomar decisiones”.

El caso es que Latentes no es tan interactiva como Bandersnatch, pero sí que nos pide que nos impliquemos en un momento dado, lo que nos permite elegir el final (la obra tiene tres distintos), después de que nos expongan los hechos.

Y los hechos consisten en una realidad filofascista en la que la gente se socializa en “nidos” donde todo el mundo debe estar en “conexión” (obligatoria) con sus compañeros, a los que no ha elegido. Una suerte de Gran Hermano juega con ellos como (esta vez sí) quien controla un videojuego y los obliga a abrazarse, comunicarse y maltratarse, según el momento, para anular su individualidad y convertirlos en piezas útiles para una sociedad que no llegamos a conocer.

Y esa es tal vez la única pega del espectáculo, que a pesar de lo interesante que resulta la situación en la que se encuentra el nido protagonista, nos quedamos con ganas de conocer algo más de la sociedad a la que se enfrentan. En Latentes conocemos a un trío de outsiders y asistimos a su reeducación, pero solo llegamos a imaginar lejanamente el contexto general y, a mí, personalmente, me habría gustado que el texto, firmado por Adrián Erre y Mireia Aragón, hubiera dedicado algo más de tiempo a esto y algo menos a la presentación de argumentos de los personajes para preparar el final.

Con todo, Marc Folch, María Ramírez y Julia Santacana, intérpretes de la pieza, logran arrastrarnos a su mundo y hacernos empatizar con su situación desde el primer momento, de manera que el conjunto, en última instancia, resulta francamente interesante.

Latentes utiliza la ciencia ficción para lo que siempre ha servido, para ponernos un espejo ante el rostro y obligarnos a vernos como somos. En este caso, y de una manera que parece mucho más inocente de lo que es, nos obliga a decidir si somos de los que huimos o de los que nos quedamos, de los que se enfrentan o de los que evitan, individualistas o animales sociales, extremos o conciliadores. Quizá nuestra opción no sea la mayoritaria y no logremos ver el final que nos gustaría de la historia, pero eso también es la vida.

Latentes

Compañía: Cia Latentes. Dramaturgia y dirección: Adrián Erre y Mireia Aragón. Interpretación en escena: Marc Folch, María Ramírez y Julia Santacana. Interpretación en las pantallas: Xavier Alomà, Lara Correa y Biel Heredero. Voces en off: Adrián Erre, Laura Estrada, Daniel Masalles y Adrián Ardilla. Idea original: Mireia Aragón, Anna Cuesta y Adrián Erre. Con la colaboración de Universitat Pompeu Fabra Starting Lab.

Sala: Teatre Tantarantana. Àtic 22. Fecha: 11/01/2019.

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